El territori

El Empordanet

Vivir y disfrutar El Empordà

El pequeño Empordà o el Empordanet es efectivamente un territorio pequeño pero muy humanizado y con una gran diversidad de paisajes, acariciados por el garbí y tocados por la tramontana. 

 

Paisajes montañosos, como el majestuoso macizo del Montgrí al norte, o las Gavarres a poniente; las motañas del cabo de Begur y de la línea litoral entre Calella de Palafrugell y Palamós o las Cadiretes que limitan la comarca al sur más allá de Vall d’Aro, rodean un llano al que dan color multitud de colinas, que albergan pequeñas o grandes poblaciones.

El llano se conserva agrícola,  y en él se combinan los campos de avena y cebada, los de alfafa, de girasoles, o los de arroz, situados entre Pals y la ribera  del Ter.

Extensas plantaciones de frutales, sobretodo manzanos y melocotoneros, olivares centenarios o jóvenes, viñas viejas y viñas nuevas, huertos de pequeña y mediana dimensión y una retahila de masias estratégicamente situadas, algunas dedicadas al ganado vacuno o con magníficos rebaños de corderos y cabras, y todas,  con su gallinero y una zona para patos y ocas; cerdos y conejos.

Y por doquier, pequeños pueblos de origen medieval que guardan todo el encanto del pasado: Pals, Palau Sator, Peratallada, Monells, Ullastret, Llavià ...

En el litoral, tanto las que fueron pequeñas poblaciones de pescadores, como l’Estartit, Calella de Palafrugell, Llafranc, Sant Antoni de Calonge o Platja d’Aro y las que ya eran importantes en el pasado,  como Palamós o Sant Feliu de Guíxols, han crecido y se han transformado en las últimas décadas a causa del turismo. También las situadas un poco más al interior como Palafrugell, Torroella de Montgrí o Calonge.

Pero aún perviven pequeños núcleos marítimos francamente encantadores: Sa Riera, Sa Tuna, Tamariu, S’Alguer...

¡Es el Empordà!

LOS PRODUCTOS

La cocina y la gastronomía de este país tienen centenares de años y son el resultado de las muchas influencias recibidas por las distintas culturas que han transitado por este corredor de conexión, entre el sur, el centro y el norte de Europa, y de las que han llegado de todo el Mediterráneo.

El paso del tiempo ha fraguado una cocina tradicional de gran personalidad, construida a partir de nuestras dos salsas básicas: la picada y el sofrito y de los productos propios del territorio.

Los pescados de palangre o de roca, el marisco, las verduras y las frutas, las legumbres, las aves, la caza y las carnes procedentes de las masías de los pueblos del interior, constituyen la base de nuestros platos, cocinados con aceites de oliva de la DO Empordà y regados con vinos de la misma denominación.

Así, las propuestas de nuestros restaurantes se basan en el uso prioritario de los productos del territorio, tanto del mar como de la tierra, tratados con esmero por nuestros cocineros, gente apasionada e imaginativa, grandes profesionales de la cocina.

La capacidad de mezclar con sensatez y buen criterio las carnes y los pescados, da lugar a uno de nuestros platos más emblemáticos y singulares, el “mar y montaña”, que junto con los “suquets”, los arroces y los platillos de carnes, son aún hoy la base de nuestra oferta gastronómica.

Todo ello ha permitido que la catalana sea hoy una de las cocinas más apreciadas del mundo, la cual os invitamos a probar,  y seguro que si lo hacéis, vais a disfrutar.

  • “El pensamiento nos lleva a creer, entonces, que la mejor cocina es siempre la local” La substància · dins El meu País
    Josep Pla.

  • "Todo el Ampurdán, huele a hornillos tentadores, donde cuecen inocentes propuestas de felicidad. El Ampurdán es un horizonte de colinas suaves y pueblos próximos, un paisaje humano, como diría Josep Pla, donde además las chimeneas humean con olor a sofrito y a picada bien elaborada,… El viajero de paladar no se equivoca casi nunca en el Ampurdán…” Manuel Vázquez Montalbán

  • "A primera vista no hay nada más arriesgado que poner en una misma cazuela un pollo y un crustáceo, de una inconfundible -los dos- personalidad. Cuando se explica este plato a un foráneo -y no hablamos de un extranjero- lo primero que podemos ver es que se ponen las manos en la cabeza." El que hem menjat
    Josep Pla.

  • "La cocina marca la identidad de los pueblos. Coge raíces en la tierra y elabora la tradición y el gusto de sus habitantes." Rosa Regàs