La Sala de l’Isaac destaca por su apuesta por la cocina del mar a la brasa, una técnica ancestral, siempre con los mejores productos frescos y de proximidad.
El restaurante es una masía típica catalana del siglo XVIII, con un comedor que combina la piedra rústica con una iluminación moderna, cálida y acogedora, para haceros sentir como en casa.